Cine: I am Sam

Sam Dawson (Sean Penn)tiene una capacidad mental de siete años, trabaja en un famosa cafetería y es un fanático obsesivo de The Beatles. Este inocente personaje deja un día a una vagabunda alojar en su casa, con la que finalmente tiene una hija. Ella lo abandona tan pronto deja el hospital. Sam queda con su hija en brazos en la parada del autobús, y aquí es donde comienza una de las historias de amor entre padre e hijo más linda que podemos encontrar en el cine.

Sam decide bautizar a su hija como Lucy Diamonds (Dakota Fanning)(¿Les suena a The Beatles?). Toma su rol de padre, no sin sus dificultades al ser soltero y con un trabajo de mesonero por horas en una cafetería.

Gracias a la divina providencia Sam no está solo. Una personalidad tan carismática y amable debe tener amigos, y unos buenos amigos:

Annie, una mujer con un gran talento para el piano pero con una fobia a la vida fuera de sus cuatro paredes. Ella decide ayudar en los inicios a Sam en la crianza de Lucy, pañales, mamaderas, horas para dar a leche y dormi. Todo lo que un hombre primerizo y especialmente Sam no sabe. Sumemos al círculo de amigos a Brad, Joe, Robert y a Lifty. Cada uno con su problema intelectual, pero con un corazón para ayudar enorme. Con amigos como ellos ¡Qué más vas a querer!

Y pasan los años, todo muy lindo y precioso en la vida de Sam y Lucy. Hasta que esta pequeña criatura alcanza los siete años. Las limitantes intelectuales de Sam comienzan a transformarse en un problema en la escuela para Lucy. Ella no quiere aprender más porque no quiere ser más inteligente que su padre. Para Lucy, Sam es un padre especial, diferente, no igual a los otros padres, tal como lo dice en la película “No te preocupes, Tengo suerte… ningún padre más viene con su hija al parque” y si que tenía mucha suerte.

Obvio que toda película tiene su contraparte, los enemigos a vencer por Sam: Las autoridades locales, que llevan a Lucy de su lado, aduciendo las limitantes de Sam para poder seguir criando a su hija. Sam como buen padre no bajas los brazos y da la lucha por volver a recuperar la custodia de su amada Lucy. Para esto llega a pedir los servicios de abogacía a la ultra ocupadísima, calculadora y mercenaria Rita Harrison (Michelle Pfeiffer). Sam es tan insistente, se le parece hasta en la sopa a Rita, con tal que ella tome el caso y lo ayude a recobrar su sueño: su amada hija.

Sean Penn, en otro papel soberbio. Incluso se nota claramente sus improvisaciones ren el libreto en algunas tomas de la película, y para que el director las hayas dejado… wow! Tienes que ser Sean Penn.

La banda sonora de esta obra, sin palabras. Si la megalomanía obsesiva de nuestro personaje era The Beatles, el film completo debe ser musicalizado con las composiciones de los fabulosos de Liverpool. Cabe destacar “You’ve got to hide your love away”, letras escritas por John y Paul, pero ahora interpretada por la voz incombustible de Eddie Vedder que le entrega esa melancolía que la versión original del disco Help! adolecía.

Para finalizar dejó una versión hermosísima de “Blackbird” sacada por Sarah McLachlan para este soundtrack. Si la versión cantada por Paul es conmovedora, y muy característica por su pie que suena en la grabación original dando el tempo, la versión de Sarah hace temblar a la versión original por su delicada y angelical voz. De mis entrañas perdónenme, pero Sarah se adueño de este tema para siempre.

Todo lo que necesitamos es amor, y Sam nos entrega un ejemplo claro y conciso de cómo lograrlo y con The Beatles a su lado: Eso y más es posible. Imprescindible.

Título: I am Sam
Año: 2001
Director: Jessie Nelson
País: Estados Unidos
Calificación: Imprescindible