Libro: Daniel Matamala – 1962, El Mito del Mundial Chileno

Siempre el mundial de fútbol de 1962 en Chile se ha relatado con romanticismo y con tintes épicos, ya desde su organización, realización y obtención del tercer lugar por parte de la selección chilena de fútbol. “Porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo”, esas famosas palabras, supuestamente dichas por Carlos Dittborn, simplemente son un invento posterior a la obtención del mundial chileno. Comienza así este libro escrito por el periodista Daniel Matamala, sacando a la luz los mitos, mentiras y verdades ocultas u olvidadas por el paso del tiempo de este evento deportivo por excelencia para nuestro país.

Como lo cuenta Daniel  Matamala, simplemente cuando Chile obtuvo la sede del mundial de 1962 la prensa le dió una breve cobertura, para no decir nula. Así también por parte del presidente de entonces, Jorge Alessandri, a quien le importó un comino la designación de Chile para la cita máxima futbolista.
Además relata como el terremoto de Valdivia de 1960 casi lanza por la borda este mundial. Los recursos del estado no estaban para construir estadios y financiar el mundial, debían ir para las ciudades devastadas por el evento sísmico más grande de la historia. Llegando la fecha para la realización del mundial, llegaron los recursos para las sedes. Ese fue otro dolor de cabeza para la organización. Dittborn fue terco y eligió las sedes dejando ciudades fuera que tenían mejores condiciones deportivas y de alojamiento. Quedan muchas dudas del por qué no permitir a más sedes ser parte de este mundial y así mejorar la calidad del evento deportivo, desde ya pobre y caótico. Las principales ciudades de nuestro país deseaban obtener una de las sedes del mundial. Santiago como sede fija, dejando al Estadio Nacional como el centro de esta cita futbolística. Como anécdota se esperaba un estadio con una capacidad de 120.000 espectadores y una inauguración de un año de anticipación. La realidad fue otra, fue entregado con un aforo de 77.000 asientos y fue entregado apenas seis días antes de la copa del mundo. Volviendo al tema de las subsedes, se tenían estipuladas entre seis y diez, incluyendo el Estadio Sausalito de Viña del Mar y El Estadio Regional de Concepción. Pero al final las subsedes fueron cuatro y ninguna superaba los 25.000 asientos. Al final las sedes fueron Santiago, Arica, Viña del Mar y Rancagua. Las sedes de provincia apenas contaban con teléfono y otras comodidades.
Muchas tensiones y lucha por parte de la dirigencia nacional para no perder la organización, ya que muchos fueron los intentos de algunos dirigentes de la FIFA de quitar el mundial a nuestro país por no cumplir con los plazos estipulados (venta de entradas, hotelería, canchas de entrenamientos optimas, y un largo etcétera).
Por el lado del fútbol, la campaña previa de Riera fue desastrosa y lapidaria. Sendas goleadas y todos, dirigentes y prensa, pidiendo la cabeza del director técnico nacional. Un comienzo que no auguraba una buena senda en el mundial criollo. Al final un trabajo de largo plazo, el ajuste de piezas en cancha, en conjunto con una extrema disciplina dieron sus frutos con la obtención del tercer puesto.
Hasta que llegó el día de la inauguración, pero faltaba los principal: la pelota. Estaba todo listo en la cancha y no estaba la esférica en la cancha. Al final tuvieron que hacerse esfuerzos de última hora para obtener un balón de fútbol para comenzar el duelo inaugural entre Chile y Suiza.
Otra parte que destaca este libro es la excesiva violencia dentro de la cancha. Jugadores fracturados y verdaderas batallas campales. La prensa internacional habló de una “ensalada de golpes salvajes”, “extraordinaria violencia y brutalidad”. Destacando la “Batalla de Santiago”, donde el partido de Chile-Italia fue descabellado y vergonzoso en violencia y malas practicas deportivas en cancha. Todos recuerdan el combo de Leonel Sánchez en este partido, como uno de los símbolos de este mundial.
Para conocer más sobre este suceso generacional en Chile, desde un punto de vista objetivo y documentado, cumple en describir el antes-durante-después. Un análisis acabado del dicho evento deportivo con estadísticas y hechos acabados. Altamente recomendado a los amantes del balompié. Recomendable.
 
Autor: Daniel Matamala
Obra: 1962, El Mito del Mundial Chileno
Originalmente publicado: 2010
Calificación: Recomendable